
Felicidades, este es tu mes. Por eso, al salir de tu coche descubrirás que habías aparcado mal y te darás de frente con una farola. Aunque eso no será nada comparado con que dentro del coche hay una bandada de murciélagos chupalinfa furiosos que no estaban allí ayer.

Una de las personas con las que vives ha comido panceta y ahora está alucinando de lo lindo, babeando, rompiendo cosas y cagándose encima. Vas a tener que limpiar mucho, felicidades.

Verás a un Andoba Peleón del otro sexo inconsciente junto a un coche y no podrás reprimir las ganas de violarlo. Poco más tarde descubrirás que sufría gonorrea zombi.

Falto de mejores ideas, colocarás una farola en mitad de la calle con la esperanza de que en algún momento tu hermano gemelo se golpee contra ella. Reconócelo, es un plan estúpido.

Le dirás "¡Buenos días!" al conductor del autobús. Este te mirará raro y te responderá "Sí, hola...".

Tras mucho trabajo habrás conseguido llenar el coche de alguien con murciélagos chupalinfa sin perder más que algunos litros de linfa. Una vez lo hayas conseguido recordarás que le debías dinero a ciertos gitanos y te has gastado todo lo que conseguiste con un res en los malditos murciélagos.

Un Filippiano insistirá en venderte su castillo en Europa por veinte euros para lograr la felicidad absoluta. Tú aceptarás para luego descubrir que el castillo está lleno de vampiros chupalinfa que te deslinfarán para luego huir.

Esos carnívoros se van a enterar, sustituirás toda la panceta de un supermercado por otra panceta de peor calidad y cubierta con alucinógenos con cierto poder laxante. Tendrás que pagar una buena suma a un cabriconcio para que te ayude, pero vale la pena.

Volverás a la normalidad después de ser un zombi casi sin secuelas. La única será una dolorosa y horrible gonorrea zombi que le pasarás a una choni. No quiero decir que os acostéis, esa gonorrea es tan infecciosa que se contagia con sólo acercar los genitales. Ah y diarrea y almorranas debido a algo que comiste.

Te han tocado cinco millones en la lotería gracias a cierta panceta alucinógena que daba visiones del futuro. Una pena que todavía te falten veinte euros para... no sé, ser feliz del todo.

Es día de ajustar cuentas pendientes por lo que todo el clan afila las navajas y echa gasofa a las flagonetas. Una pena que de pronto descubráis que la choni del pueblo tenía gonorrea zombi y os la ha pasado a ti y a tus compadres.
Menudo lío XDDDD
ResponderEliminar