Este mes cumples años, y eso te va a poner de buen humor, más aun que de costumbre. Gracias a tus arcanos poderes de moda, conseguirás crear cientos de miles de awesombreros para que nadie tenga que quedarse sin él durante este monimés. Sin embargo, por algún motivo, algunos de los sombreros empezarán a ejercer alguna clase de control mental sobre sus portadores. Como en el fondo sabías que llegaría este momento, cogerás tu guitarra eléctrica hecha de oro macizo y partirás en búsqueda del elegido que haya de portarla y usarla para tocar el mejor solo de guitarra de la historia que salve a la humanidad. Al final de monimés irás con todo el mundo a quemar los sombreros en el cráter del volcán más cercano. Ha sido un buen año.
Comprarás un awesombrero para celebrar tradicionalmente el monimés de este año. Por algún extraño motivo, tu sombrero empezará a emitir un olor fuerte y desagradable, como una mofeta que lleva tres días muerta y acaba de ser extraída de un pozo negro, recordándote vagamente la trágica muerte de Skunky, la mofeta que tenías de mascota cuando eras pequeño. Antes de que te pongas a llorar, decidirás devolver el sombrero al tenderete en el que lo habías comprado, pero eso es imposible, porque ha desaparecido. Algunas personas afirman que se desvaneció sin dejar rastro. Vaya, hombre.
Respetando la tradición, te comprarás un awesombrero para lucir este monimés. Inesperadamente, el sombrero hará que tengas ladillas. Sí, sí, ladillas. ¿Qué? A mí no me mires, yo no sé de dónde sacas los sombreros ni qué haces con ellos. Bueno, de dónde los sacas sí, y de hecho tratarás de volver al sitio donde te lo han vendido para reclamar que te devuelvan el dinero. Por desgracia, cuando llegues allí verás el puesto en el que lo has comprado envuelto en un torbellino mágico y, tras unos segundos, tanto el puesto como el torbellino desaparecerán. Malditos estafadores de la Mágica Tierra de Oz...
Si eres el gemelo malo, descubrirás que una tienda está vendiendo awesombreros que causan toda clase de desgracias a sus portadores, así que irás a comprar uno para tu hermano antes de que la tienda cierre por las demandas. Al final el awesombrero parecerá ser bueno, así que comprarás otro para ti. Al final ambos seréis controlados mentalmente durante un par de días. Si eres el gemelo bueno, tu hermano te regalará un sombrero muy chulo, se comprará otro para si mismo y lo próximo que sabrás es que han pasado dos días y te duelen muchísimo los ojos.
Ja, qué sombreros tan raros se pone la gente en esta época del año.

Gracias a tu detector de cosas raras descubrirás que alguien está utilizando magias arcanas para crear awesombreros y distribuirlos sobre las cabezas de todo el mundo. Obviamente no puedes permitir esto, pues es competencia desleal a tus awesombreros increíblemente caros. Decidirás pues redirigir la magia a un almacén secreto, donde los conservarás para distribuirlos y venderlos después. Te olvidarás de todo esto durante buena parte del mes (probablemente se te va a pasar por quedarte embobado contemplando tu montaña de billetes), pero a finales de mes te acordarás y descubrirás que, por algún motivo, los sombreros no están en el almacén al que los habías redirigido. Tampoco es que te importa tanto, ya es hora de quemar los awesombreros de este año y sea como sea venderlos no te iba a hacer significativamente más rico. Porque la verdadera riqueza es el dinero. Montañas enormes de dinero. Nada comparable a la calderilla que podrías haber obtenido de esas transacciones menores.

Contraerás una extraña enfermedad que te hará comportarte de forma increíblemente heroica. Y justo a tiempo, pues un malvado villano amenaza con arruinar el monimés aprovechando el júbilo monimesil de los ciudadanos para controlar su mente. Siguiendo el camino marcado por las estrellas encontrarás al malvado psiónico y gracias a una guitarra eléctrica de oro macizo que te obsequiará un sabio, tocarás una canción tan métal (power métal, por supuesto) que romperas el control mental, liberando a todos los propietarios de awesombreros del mundo del control mental. Justo después se te pasará la enfermedad. O bueno, no lo hará. Es una enfermedad con dos fases, primero te haces el héroe y después tienes disfunción hepática. ¡Buena suerte!
Uno de tus numerosos sueños proféticos te indicará que un día a mediados de mes tendrás que regular tu aparato de proyección cósmica para que las estrellas marquen un camino hacia sabe diox qué. Quizás el nuevo rey de los judíos o algo así. El resto del mes será bastante tranquilo, a finales de mes organizarás un viaje masivo para destruir los awesombreros en un volcán como todos los años, lo cual es un excelente servicio a la comunidad y una forma fabulosa de ganar toneladas de dinero (en billetes grandes). Un mes bastante normal.
Tus refinados instintos de buhonero te llevarán a un almacén que guarda un montón de awesombreros robados. Sabes que son robados porque cuando lo son emiten una luz ligeramente más roja, algo así como una especie de código antipiratería. Como el que roba a un ladrón tiene cien años de perdón, se te ocurrirá que robarlos y venderlos no solo será una acción lícita, sino que además solucionará el problema de la antipiratería, así que te decidirás a exponerlos en tu tenderete. En principio la cosa parecerá funcionar, la luz dejará de dar problemas en cuanto los robes, pero tras vender unos cuantos descubrirás que en buena parte de ellos ha saltado un segundo control antipiratería, que revierte la energía latrónica de los sombreros y la vuelve matrónica, causando mala suerte a su portador. Antes de que te denuncie alguien, harás desaparecer tu puesto empleando para ello arcanas magias cíngaras, y decidirás volver a desplegarlo cuando todos se olviden. Lo que ocurrirá a finales de mes.
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