¿Genialidad o ebriedad? Estos diseñadores tuvieron recientemente la original idea de crear una moneda de 20 euros hecha enteramente de mercurio. La moneda podría comerse a otras monedas de inferior calidad, así que recomendamos extremar precauciones en su presencia.
¿Recordáis que a principios del año gregoriano, cuando anunciamos el ciclo olímpico pusimos un logo que no hemos vuelto a mencionar desde entonces? Sí, sí, pintaba más o menos así:
Y cuando digo más o menos quiero decir exactamente gracias a la magia de las cosas digitales.
Pues bien, como ya dije en su momento el propio Filippo, nuestro pez mascota y soberano absoluto, me reveló la correcta coloración y disposición de las monedas de 25 pesetas olímpicas, pero hasta ahora no me dijo nada sobre su simbolismo. Ayer cuando estaba en el baño se me apareció de nuevo y me dijo que aprovechando que hace un par de semanas que fue el aniversario de la fundación de la fábrica nacional de moneda y timbre, podría postear hoy todo lo relacionado con las monedas del logo olímpico, y ya de paso me dijo qué demonios significaban. Ahora es hora de que os transmita a vosotros toda esta sabiduría.
La moneda azul: Representa el cielo, que es lo que ves cuando eres demasiado torpe como para practicar correctamente un deporte y te caes. Simboliza, pues, una parte importante de toda competición deportiva: reírse de todo aquel que no es tan hábil como el que la está practicando. Por otra parte, se puede apreciar una ánfora llena de drogaína, representando el dopaje, base de toda competición deportiva y una disciplina olímpica desde hace dos horas.
La moneda negra: Representa el color oscuro de los hematomas que sufres cuando caes por los motivos anteriormente citados, te chocas contra una valla u otro atleta, te atropella un tanque (sólo si las olimpiadas se realizan en un país en guerra), o te embiste un jabalí (sólo si el atleta está practicando el famoso "lanzamiento de jabalí"). Las edificaciones que se ven en esta moneda representan los lugares de realización de los eventos olímpicos, pero apenas se ven porque obviamente no le interesan a nadie.
La moneda roja: Representa la sangre, ya sea la de los enemigos (en los deportes más agresivos) o la del propio competidor (debido a una sobreexpresión de la eritropoyetina). Así pues, esta también tiene que ver con las caídas y los fallos de los deportistas más torpes, pero más bien está relacionada con la violencia y el dopaje indetectable, que forma parte del verdadero espíritu olímpico. También podemos ver a nuestro Ingenioso Hidalgo favorito (Don Quijote para los que no lo conozcan en persona) cerca de un molino, lo cual nos propone un excelente símil: El Quijote es un libro del que todos hablan pero nadie lee, y las olimpiadas son igualmente un evento del que todo el mundo habla y nadie acaba viendo.
La moneda amarilla: Representa al sol, que con su luz cegadora y su calor abrasador molesta de formas diversas a los atletas que compiten en los juegos olímpicos. El muro que apenas se ve en el fondo representa los coscorrones contra distintas construcciones olímpicas que sufren los atletas porque la luz del sol o los focos los ciega, aunque también hace alusión a los atletas que se chocan contra los muros porque van ciegos, otra pequeña alusión velada al dopaje.
La moneda verde: Representa todo lo demás. En efecto, el simbolismo de esta moneda es tan amplio que engloba todos los demás aspectos de las olimpiadas que no han sido mencionados, entre los cuales se encuentran las estúpidas rivalidades entre países, las burlas a todos aquellos que han recibido una medalla de bronce, la compra de medallas por parte de los países más adinerados, etc. En la imagen presente en esa moneda no se ve nada claro, pero probablemente se traten de anchainers, símbolo del eclecticismo y la humunguosidad.
A modo de nota final he de añadir que en principio íbamos a tener más monedas olímpicas que representaran otros factores relacionados con las olimpiadas, pero nuestro presupuesto para el logo era exactamente de 125 pesetas (unos 75 céntimos de euro (unos 84 chens (recordemos que no se puede tener una cantidad de chens que no sea múltiplo de 12))), así que tuvimos que conformarnos con esto.
Aprovechando que hoy es el aniversario de la fábrica nacional de moneda y timbre, os voy a hablar un poco de nuestra propia moneda, la moneda de curso legal en todas las obras monifáticas: el chen.
Un chen es una moneda que equivale a un céntimo de euro y que tiene varias peculiaridades. Una de ellas es que es una moneda de chocolate, y como tal, su valor no depende de la abundancia de oro en las arcas del estado, sino de cacao. De hecho, hace tiempo se vendía como una golosina, pero como cada moneda tiene una imagen diferente (todas las monedas tienen una imagen de Chen diferente impresa) los coleccionistas las compraron en masa, sobresaturaron la demanda, y pasaron a ser tan caras que se utilizaron como moneda de cambio. Y acabaron por hacerse oficiales.
Otra peculiaridad de esta moneda es que sólo se puede usar en múltiplos y divisores de 12. Así, no puedes contar con una cantidad de chens que no sea múltiplo ni divisor de 12, ni nada puede tener un precio que se ajuste a esas características. A mí no me miréis, los del fondo monetario internacional decían que era una buena idea.
Por último, hablemos del orín. No, no es un meo (que también), sino el nombre que recibe el billete (y la serie de billetes) de valor de 372 chens. También se aplica la regla del 12 y también es una gominola (un sobre de pica pica). En fin, para terminar, aquí tenéis unas monedas de 2 y 6 chens.
Oríns no teníamos, nos los comimos justo en el momento de hacer la entrada, pero imagino que no importará mucho.
Oh, sí, se me olvidaba… Este es el aniversario de la fábrica de la moneda y el timbre ¿no? Pues aquí está el timbre: